Una de salchichas

Una de salchichas

la-fiesta-de-las-salchichasAndaba yo unas semanas rumiando acerca de qué escribir para retomar la ya largamente pausada actividad en mi blog, cuando una legión de despropósitos, en forma de salchichas, se cruzó en mi camino, aclarando de forma nítida la hoja de ruta a seguir con mi afición escritora.

La fiesta de las salchichas es una película que acaba de estrenarse. Independientemente de la calidad cinematográfica, artística, cultural o educativa de la misma, ha puesto de manifiesto la capacidad de abstracción del personal. Y digo de abstracción por no decir de pasar de todo, de dar por sentadas las cosas sin preocuparnos de informarnos al respecto, o en román paladino, de “hablar por hablar sin tener ni puta idea”.

La fiesta de las salchichas es un proyecto de unos “gamberros” que se dedican a hacer un tipo de cine diferente, distinto, animal para unos, desternillante para otros. A continuación acompaño las palabras de una de las (supongo) muchas críticas del largometraje mencionado: “han logrado que un proyecto que parece salido de una sesión de brainstorming en el que se ha fumado mucha marihuana, tenga una historia más o menos apañada y sea graciosa a rabiar. Sí, La fiesta de las salchichas es un éxito en toda regla para el tipo de película que es; una gamberrada para disfrutar en el beer and pizza night que muchos cines celebran cada semana. Podría haber sido un desastre ojo; una idea loca de esas que acaban teniendo poca gracia más allá de la broma privada…”. No hay más preguntas, Señoría.

El mayor de los errores visto es ASUMIR de primeras que es una película infantil. Estamos tan metidos en la vorágine diaria de ir “a pijo sacao” que no reparamos en los detalles. No nos paramos a contrastar. Joer, si no leemos más allá de los titulares de prensa, y ya nos creemos que sabemos de todo…

salchichas-imagen-fbPues no, queridas (personas) lectoras: NO ES UNA PELÍCULA INFANTIL. Para darse cuenta de ello, bastaría apenas algunos pequeños detalles: ver el tráiler (algo muy habitual), leer algunos de los segundos titulares que acompañan al principal (“sólo la puntita”, “un héroe muy duro”…) o simplemente COMPROBAR que la calificación (que algunos cines no publican en su página web, todo sea dicho) es “no recomendada a menores de 16 años”. Aunque esto último es relativo. Que levante la mano quien no tenga un hijo menor de 18 años con una PS y el juego del GTA… O cualquier otro de guerras, peleas o similar.

Sí, nos dejamos arrastrar por la corriente, y luego ponemos el grito en el cielo. Al hilo de esto último, sí que quiero recalcar y remarcar el tema de que NO LEEMOS. No nos fijamos, no nos preocupamos de informarnos. Y no lo digo por la película en sí, sino más bien por un hilo de comentarios, en facebook, a la publicación de una amiga. Como una imagen vale más que mil palabras, os dejo la misma como resumen final, con los comentarios mencionados remarcados y los nombres y fotos camuflados para preservar la identidad de los intervinientes. Sin más, comenzamos el visionado…

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